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El futuro de las TIC: Las tecnologías digitales clave y su aplicación en el sector de la salud

30 de junio de 2017
GT TIC

Secartys publica un informe sobre el sector de las TIC en el sector de la salud:

  • Se presentan las tecnologías clave y su aplicación en el sector de la salud
  • El centro de la atención médica ya no es el médico, sino el paciente
  • Medicina predictiva: permitirá saber en el momento del nacimiento las potenciales dolencias que viviremos a lo largo de nuestras vidas

El Grupo de Trabajo de TIC,  Tecnologías de la Información y la Comunicación de Secartys, ha hecho público el último informe elaborado el pasado 8 de junio, en el marco de la jornada asamblearia de SECARTYS, en el que participaron 45 asistentes.
Uno de los puntos principales de este informe fue la presentación de las tecnologías digitales clave y su aplicación en el Sector de la Salud que va a sufrir una gran transformación digital a corto y medio plazo.

Ricard Gratacós, Director de Hospitecnia, comentó que la introducción de la tecnología es exponencial y abre un campo de potencialidades y retos muy elevados.

El modelo asistencial está viviendo desde hace años un cambio progresivo de paradigma: el centro de la atención médica ya no es el médico, sino el paciente. En relación a este hecho, se habla de humanización general de las infraestructuras y del trato asistencial, teniendo presente que las tecnologías de la información y la comunicación en este ámbito (e-health, m-heath, d-health) plantean posibilidades de transformación casi inimaginables.

Ricard comentó que actualmente nuestro modelo de salud se basa en la proximidad. Las administraciones públicas ponen a disposición de la ciudadanía una red de edificios de grados diferenciados de atención sanitaria. En ciudades como Barcelona, en sus zonas residenciales de más densidad, los ciudadanos tienen centros de atención primaria a unos 10 minutos de casa. Las TIC pueden incluso reducir esta distancia, ya que cada lugar de la ciudad, a través de un dispositivo móvil, puede pasar a ser un potencial espacio de consulta médica. De algún modo, gracias a las TIC se puede conseguir el máximo nivel de proximidad, paradójicamente, sin visitar el centro de salud.

Asimismo, si convertimos el espacio doméstico en un potencial lugar de consulta, también podríamos pasar a medir y compartir datos relevantes de nuestro estado de salud: constantes vitales, por ejemplo. El personal médico también podría controlar la medicación, la dieta, etc., desde un lugar remoto. Por otro lado, estos datos que compartimos nos llevan a otro tema interesante relacionado con el impacto de las tecnologías digitales en el sector de la salud.

De siempre, el sistema de salud ha generado un gran volumen de datos. Ahora se abren nuevas posibilidades ya que tenemos la capacidad de almacenar, explotar y cruzar datos. Analizar los datos contenidos en historias clínicas, por ejemplo, puede servir para crear patrones más personalizados de diagnóstico y tratamiento. Esto nos permitirá ir pasando de un modelo de salud reactivo a un modelo predictivo y lo que podría suponer en ahorres de costes para el sector. Hay muchos otros sectores donde se podrían optimizar costes mediante un análisis inteligente de los datos. La farmacia hospitalaria, uno de los principales gastos del sector sanitario, podría, mediante un estudio pormenorizado de datos, optimizar sus procesos.

Pero los potenciales son mucho más grandes. ¿Y si mediante la Inteligencia Artificial pudiéramos analizar las imágenes de diagnóstico por la imagen sin la necesidad de un médico que las mirase una a una? Ya se están dando los primeros casos en este terreno.

La tecnología se seguirá implementando con fuerza en el campo del equipamiento médico, con soluciones de las que ya se habla y están siendo evaluadas: Wearables, biochips, monitorización vía móvil, pero también en campos con mucha innovación como pueden ser la nanorrobótica y la impresión 3D, que puede crear tejidos que revolucionen campos como el de los trasplantes de órganos.

Además de las potencialidades existentes, Ricard comentó también a los asistentes las principales problemáticas a las que se enfrenta el sector, destacando, en primer lugar, la metamorfosis total a la que debe enfrentarse el sistema sanitario y que sólo será posible con nuevos modelos de salud que los representantes públicos tendrán que saber afrontar y gestionar.

Un segundo problema, no menos importante, es la necesidad de gran inversión en tecnificación y, más importante todavía, cómo priorizar las inversiones. Se deben eliminar duplicidades. Si las TIC permiten una proximidad mucho más elevada que tener el CAP a 10 minutos de casa, tal vez no seguirá teniendo sentido tener esas infraestructuras en las ciudades.

Un tercer problema es la necesaria formación de profesionales y usuarios en procesos y aplicaciones tecnológicas. Las personas mayores son las que más requerirían de la telemedicina, pero no saben utilizar esos dispositivos que con agilidad utilizan las nuevas generaciones. Por tanto, se deben crear artilugios más sencillos para que puedan ser utilizados por los “analfabetos digitales” o esperar unos años para que el cambio generacional de la población haya solventado ese problema.

Para finalizar su intervención, Ricard señaló que el último problema es más bien un riesgo: el de crear dos niveles de usuarios y sanidad en función de la capacidad de renta. Incluso lo que va a suponer una medicina predictiva, que permitirá saber en el momento del nacimiento las potenciales dolencias que viviremos a lo largo de nuestras vidas. Esto supone una problemática de componentes éticos muy subrayables que afecta, sin duda, al desarrollo de las tecnologías en el sector de la salud.